Control de calidad en obra: el pilar invisible que asegura grandes resultados
En la construcción de obras de gran envergadura, la calidad no es un objetivo final: es un proceso continuo que acompaña cada etapa. En JGL, este compromiso se refleja en protocolos y metodologías que garantizan la seguridad, durabilidad y precisión técnica de cada proyecto.
1. Verificación de materiales
El primer control comienza antes de colocar un solo ladrillo.
Cada material es verificado para asegurar que cumple con las especificaciones técnicas y normativas vigentes. Esta etapa es clave para anticipar posibles fallas y garantizar que la obra se construya sobre insumos de calidad comprobada.
2. Control dimensional y de tolerancias
La exactitud en medidas y dimensiones es determinante para la estabilidad estructural. Desde los pilotes hasta los acabados, se ejecutan controles de tolerancia que permiten asegurar que cada elemento se integre correctamente, evitando desajustes que puedan comprometer la seguridad o extender los plazos de obra.
3. Seguimiento de la ejecución en obra
La calidad no solo se controla en laboratorio o en planos: se supervisa en tiempo real durante la ejecución. Nuestros equipos técnicos realizan inspecciones periódicas para garantizar que los procesos constructivos respeten los estándares internacionales de calidad y seguridad.
El caso del Palacio de Justicia de Salto del Guairá
Un ejemplo concreto de este compromiso es el mantenimiento estructural y la revisión de instalaciones del Palacio de Justicia de Salto del Guairá.
Este edificio, vital para la administración de justicia en la región, requiere intervenciones que aseguren su funcionalidad, seguridad y durabilidad en el tiempo.
En este proyecto, los protocolos de calidad se materializan en acciones concretas:
• Verificación de materiales empleados en reparaciones y refuerzos.
• Control dimensional en estructuras existentes, asegurando que las intervenciones respeten las condiciones originales del edificio.
• Seguimiento constante de la ejecución en obra, garantizando que cada tarea preserve la estabilidad y el valor institucional de la infraestructura.
Más que un trabajo técnico, este proyecto refleja la responsabilidad de JGL con el país: mantener en óptimas condiciones espacios que son esenciales para la vida ciudadana.
Calidad que trasciende
La suma de estos procesos convierte a la calidad en un valor tangible: estructuras seguras, obras duraderas y clientes que confían en nuestra trayectoria.
En JGL, creemos que el control de calidad es mucho más que una etapa: es la garantía de que cada proyecto refleja nuestro compromiso con la excelencia constructiva.